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Adivina quién viene esta noche Recordaba todo esto mientras veía como la vieja Europa se vanagloriaba y lanzaba vítores porque por fin Estados Unidos a dado muestra de la superación del racismo que siempre ha imperado en la tierra del tío Sam. La secuencia va desde la esclavitud y la Guerra de Secesión pasando por Luther King hasta la llegada de Obama a la presidencia del país. De la esclavitud a la presidencia titulaban los medios de comunicación con los ojos rasgados en lágrimas por la emoción, si Obama no hubiera ganado las elecciones las críticas, por descontado, hubieran sido demoledoras. Esto era un duelo a vida o muerto, no porque en EEUU quien pierde se va (tome nota señor Rajoy) sino porque si la victoria hubiera sido para los republicanos la Europa bienintencionada y parte de todo el orbe habría dado la espalda definitivamente a la cruel e imperialista EEUU. No quiero decir que en las relaciones internacionales se hubiera hecho el vacío a Washington, eso es imposible, lo que si hubiera ocurrido es que definitivamente la sociedad norteamericana hubiera sido considerada por la mayoría de los europeos como la dogmática, reaccionaria y violenta masa que se nos ha mostrado durante la era Bush tan incansablemente. Realmente Europa es como el matrimonio Drayton, observa complacida los avances sociales de su tiempo respondiendo a sus abiertas mentes y reprende a aquellos a los que se les intuye un mínimo sesgo atraso pero; ay el día que su preciosa hija aparece con un novio negro. Puede explicarme alguien que hace Europa clamando por el fin del racismo norteamericano si en sociedades como la francesa, alemana o inglesa tienen un problema racial mucho mayor. ¿Por qué no hay un primer ministro hindú o un canciller musulmán?, ¿por qué no hay en España un presidente gitano? Comparativamente el número y las generaciones de estas minorías en nuestra amada Europa son similares al número de negros en EEUU. La hipocresía en que vivimos inmersos nos sumerge en la mentira. De todas formas quien viene esta noche es Zapatero, gracias al amor incondicional que le profesa Sarkozy. No se si es mejor no estar a estar representados por Zapatero, en fin, en este viaje quizás pueda conocer a su admirado oscuro objeto de deseo y decirle lo contento que esta el matrimonio Drayton con él. Mientras, Rusia sigue moviendo sus piezas en medio de la pasividad internacional al más propio estilo Chamberlain, aquel primer ministro de entreguerras que dijo “esa pelea en un país lejano entre gentes sobre las que no sabemos nada” refiriéndose a Checoslovaquia. Porque Obama podrá ganar las elecciones; pero quien de verdad esta acertando en todos sus pronósticos es Robert Kagan, asesor de McCain, que ya advertía sobre el conflicto de Georgia. Espero que Obama sea capaz de articular la unión occidental donde se incluyan a democracias emergentes como India o Brasil que comparten los valores liberales. Lo espero por el bien de todos, aunque si seguimos con la imagen de Guess who’s coming to dinner, los padres del novio quedan tan sorprendidos y consternados como los Drayton al conocer a la novia de su hijo.
Aunque le fastidie lo tengo que decir, Garzón no es ni mucho menos el primero en pensar que hay delitos que no prescriben y que si es necesario se debe descender a los mismísimos infiernos a buscar al delincuente que a querido burlar su condena con la muerte. En el 896 subía a la cátedra de San Pedro Esteban VI, con el apoyo del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Lamberto de Spoleto, quien tras ser expulsado de Roma por Arnulfo pudo retomar la ciudad tras la marcha de este debido a su estado de salud y a los problemas internos que surgían en su propio reino. Esteban procedía de la diócesis de Anagni donde ocupaba la dignidad de obispo gracias al ordenamiento del Papa Formoso, al principio respeto la conducta de su antecesor al reconocer en una bula la coronación de Arnulfo de Alemania; sin embargo preso del partido de los Spoleto que lo había alzado al poder y de las artimañas de la furiosa Ageltruda, le llevaron a reconocer como único emperador al hijo de ésta, Lamberto de Spoleto, al mismo tiempo que iniciaba el juicio contra la memoria (toma ya, ZP) de Formoso, aunque éste le había consagrado obispo. Se procedió a celebrar lo que sería para la historia el Sínodo del terror o el Concilio cadavérico, bajo la presidencia de Esteban VI en la Basílica Constantiniana se procedió a revestir el cadáver de Formoso de los ornamentos papales y se le sentó en un trono para que escuchara las acusaciones. Encontrado culpable se declaró inválida su elección como papa y se anularon todos los actos y ordenaciones de su papado, a continuación se le despojaron de las vestiduras y se le arrancaron los tres dedos de la mano derecha con los que se imparte la bendición. Jean Paul Laurens lo retrato de manera sublime en un lienzo que les recomiendo. ¿No es Garzón ese Estaban VI, que conducido por la ansias de poder y guiado por los Spoleto y las ageltrudas más socialistas, ha reclamado el acta de defunción de Franco? ¿Qué hará nuestro juez estrella cuando descubra la muerte del dictador, lo desenterrara, lo vestirá con el uniforme y lo colocara en una sala de la Audiencia Nacional? Al fin y al cabo puestos a desenterrar muertos que se levanten todos de sus tumbas y que se abran las puertas de infierno, y desde su trono, que el juez Garzón, juez de jueces, coloque a sus corderos a la derecha y al resto los expulse a la tinieblas donde sea el rechinar de dientes. Efectivamente hacer justicia consiste en inculpar a un bando lo mismo que se exculpa al otro, porque lo peor de esto es considerar los crímenes contra la Humanidad que cometieron los sublevados al levantarse contra un gobierno, mientras que claro, sucesos como los de Paracuellos no suponen ningún crimen contra la Humanidad porque no se dirigían contra ningún gobierno. Con un planteamiento así los nazis juzgados en Nuremberg habrían sido absueltos. Todo esto solo puede acabar en desgracia, porque no debo ocultar más que el pueblo romano al conocer los hechos prendió a Estaban VI al cual se estrangulo el 14 de agosto de 897. Mientras el cuerpo de Formoso fue ocultado hasta los tiempos de Teodoro II cuando fue restituido a la Basílica de San Pedro. El Papa Juan IX convoca dos concilios uno en Ravena y otro en Roma en los cuales se promulga que toda prueba futura sobre una persona muerta fuese prohibida. Sin embargo, el Papa Sergio III al acceder el trono en el 904 anula tanto los concilios convocados por Juan IX y Teodoro II e inició un segundo juicio contra el cadáver, hallándolo nuevamente culpable. Los restos de Formoso fueron arrojados al Tíber para que desapareciesen de la faz de la tierra pero se enredaron en las redes de un pescador, que lo extrajo de las aguas y lo escondió. Finalizado el pontificado de Sergio III, los restos fueron depositados en el Vaticano, donde yacen hasta el día de hoy.
Ya desde hace algún tiempo el hombre es capaz de reproducir (que no producir) vida, el problema es que estas creaciones suelen ser bastante destructoras, vasta con echar la vista atrás y observar que de un tiempo a esta parte cada gran avance de la ciencia a acabado siendo aplicado a los fines más perversos y deleznables. Que no se me malinterprete ni se me tome por un conservador que aborrece el progreso humano (más aun cuando se me admite en un periódico como es este), lo único que estoy aplicando aquí es el escepticismo propio de Montaigne. ¿Cómo puede el ser humano ufanarse de desentrañar los secretos del Universo cuando es engañado tantas veces por sus sentidos? Parece que el Occidente del siglo XXI sigue obcecado en su orgullo entorpecido que le hace buscar desesperadamente el control de todo lo que le rodea, tal y como afirma Giddens. Así que aquí tenemos una solución más para intentar salir de este mar de dudas en que nos hayamos sumergidos, gracias al Gran Colisionador de Hadrones podremos aferrarnos más ardientemente a esta nueva religión que es la ciencia y que nos revela sus misterios con la simple aplicación de la más congelada de las lógicas, ya que para la inmensa mayoría de las personas (aunque no nos demos cuenta) creerse lo que averigüen los científicos del CERN sobre el origen del Universo se va a diferenciar muy poco del ejercicio a realizar para creer en el dogma de la Santísima Trinidad. Podemos seguir vanagloriándonos en nosotros mismos y cantando alabanzas al género humano que una vez más se ha superado a si mismo; pero por más que nos contentemos esta noticia solo habrá sustituido a la del aborto en las portadas y cabeceras de los medios de comunicación; pero en realidad estos hallazgos no nos hacen mejores si seguimos permitiendo la muerte de inocentes. La reforma de la Ley del aborto (ampliación) de Zapatero tiene mucho que ver con todo esto, vuelve a tratarse del control; pero para qué queremos saber como fue el comienzo del Universo si se sigue aprobando la matanza de nonatos por puro egoísmo. El hombre esta entre Dios y la Nada.
Primero, las Olimpiadas quedaron bastante envilecidas cuando tuvieron que pasar por el nazismo como para tener que repetir esta experiencia. Llevar un encuentro deportivo de esta envergadura a un estado como es China pone en evidencia la ramplonería del Comité Olímpico. China ya no tiene ese color esplendoroso y luminoso, de lejano país de vivos colores que se coloca en la puerta del Sol para Occidente, China tiene un color anaranjado y plomizo, color de fábrica industrial decimonónica, color triste del maoísmo más atroz. Segundo, Bush, al menos, ha tenido la decencia de no callarse y denunciar la verdadera situación que se vive en China, oprimida por un Gobierno que no tiene problema en ejecutar a todo el que se le opone y que conduce la vida de sus ciudadanos hasta los extremos más nauseabundos. Nosotros nos hemos tenido que conformar con la ridiculez y la simpleza, con todo el respeto y la lealtad, de S.A.R el Príncipe diciendo aquello del a por ellos. Si hay algo en lo que se equivoca Zapatero es en la política exterior. Y por último, ya en nuestro suelo patrio, no se si será que yo soy hasta el extremo mal pensado o es que las repeticiones de las victorias de nuestras glorias deportivas en la televisión pública no son gratuitas. Desde la famosa Eurocopa hemos tenido a Nadal y a Sastre hasta llegar a las olimpiadas, visita a la Moncloa de por medio y foto con un sonriente Zapatero, que parecía arengar a un ejercito cuando animaba a los deportistas a ganar medallas en honor a la patria (el deporte es el sustituto de la guerra sic). Con las victorias deportivas nos olvidamos de la crisis, económica y de identidad nacional, las cubrimos con la bandera nacional y los medios de comunicación cantan sus alabanzas. Yo ruego a los ciudadanos españoles que pongan esas mismas banderas sobre su cabeza a la hora de mirar a este Gobierno, cuando observen el referéndum de Iberretxe, cuando encuentren el uso del español en Cataluña, cuando… en fin cuando tenga la enorme generosidad de acordarse de que son españoles.El referéndum exculpatorio Si algo ha definido a los regímenes totalitarios a lo largo de la historia ha sido su pretensión de regular y transformar todos los ámbitos sociales, desde la cultura hasta la vida privada de las personas. Esta experiencia, allí donde se ha dado (los regímenes fascistas y comunistas), ha sido demoledora, dejando graves secuelas en las sociedades que han tenido que hacer un esfuerzo hercúleo para regenerar sus vidas. El efecto principal que tenía este control férreo y omnipresente era anular la iniciativa individual en todos sus aspectos creando autómatas que únicamente se identificaban con una masa borreguil y controlable. Sobra explicar la implicación que, en gran medida, el nacionalismos ha tenido en estas experiencias, ya que este tiende, en su representación más radical y temible, a anular al individuo y sus derechos consagrándolo a un ente superior que es la nación y que sustituye sus derechos por los derechos colectivos. Salvando las distancias, algo similar esta ocurriendo en nuestro país con los nacionalismos vasco y catalán, donde la violación e intromisión en la vida privada de los ciudadanos es patente; aunque algunos sigan negando la realidad. En Cataluña la política lingüística impuesta por la Generalitat esta obligando a los comercios a rotular sus carteles en catalán y obligando a los padres a escolarizar a sus hijos exclusivamente en una lengua que en muchos casos no es la suya. Es claro que en Cataluña el proceso de construcción nacional pasa por la imposición de esta lengua violando la libertad de las personas a hablar en su intimidad (aquí se incluyen los comercios) en la lengua que a ellos les parezca conveniente. Un ejemplo claro de la intromisión del nacionalismo en ámbitos que no le corresponde es el fútbol, ahí tenemos al presidente del Fútbol Club Barcelona vociferando visca Calunya iura cuando menos te lo esperas, olvidando que el Club que él preside cuenta con socios y seguidores en toda España. Pero a la cuestión más grave a la que ha llegado el nacionalismo ha sido el referéndum convocado por Ibarretxe para conseguir la autodeterminación del País Vasco desafiando al Estado español y a sus ciudadanos. Con esta estrategia Ibarretxe pretende incluir a todos los vascos en este delito histórico que sería la ceseción, obligándolos a meterse en un proyecto que no conduce a ninguna parte y del cual Ibarretxe quiere hacer culpables ante el mundo a los vascos. Si el último euskobarometro no falla el pueblo vasco podría buscar refugiarse en el PSE, este debería estar a la altura y pactar con el PP asegurando un Gobierno que librara al País Vasco del nacionalismo suicida. Esto sería lo deseable; pero los socialistas hace tiempo que viven presos de los nacionalistas o quizás es que ellos mismo se han convertido en un extraño hibrido nacionalsocialista. Sea como fuere, lo cierto es que esta ola nacionalista no solo se da en nuestro país sino en toda Europa y es necesario tomar conciencia ya que la dialéctica se plantea de nuevo entre derechos colectivos versus derechos individuales. De nuevo, solo nos queda resistir. Contra la crisis: aborto, eutanasia y laicidad Había que despedir el curso con algo fuerte, algo que suscitara en los soporíferos días estivales las polémicas, las diatribas, las discusiones, las manifestaciones, las tertulias y demás experiencias dialógicas y dialécticas en las que la gente se acalora e intenta defender su postura ante el fulano de turno con el que, no teniendo nada mejor que hacer, a decidido hablar de las lindezas y veleidades del inquilino de la Moncloa. Pues manos a la obra, pensaron en el partido socialista, no vayan a pensarse que por haber ganado las elecciones nos vamos a tumbar a la bartola, así que se convoca un congreso con la única intención de, por un lado dejar tranquilos a la progresía española para que puedan pasar un verano placentero, sin temer ya que la crisis económica les aguara la fiesta y marchitara el impulso revolucionario de un hombre tan voluble e impredecible como la subida y bajada de sus cejas. Al resto nos deja consternados y preocupados, aunque lo cierto es que esto se venía venir, era cuestión de tiempo que el Presidente y sus acólitos pusieran de nuevo en marcha la maquina de ampliación o creación de derechos que ya permitió en su día la invención del matrimonio homosexual. Sin embargo, por mucho que se empeñe Zapatero y su corte de beatos y provincianos progres, los derechos ni se inventan, ni se sacan de un cajón mágico donde se encuentran sepultados esperando la mano del héroe que los rescate para darlos al pueblo, no, los derechos son algo que las personas poseen por el hecho de serlo, los derechos son algo innato a la condición humana, como por ejemplo el derecho a la vida. Es curioso que una reforma legal para permitir el aborto, o mejor para imponerlo, se presente como una ampliación de los derechos de la mujer, sin que nadie se plantee cuales son los derechos del ser humano nonato. Lo mismo podríamos decir de la eutanasia, muy bien maquillada tras el eufemismo de testamento vital en un ejercicio muy común de perversión del leguaje para embaucar y narcotizar a la sociedad. A nadie extraña el esfuerzo del Presidente por no denominar a las cosas por su nombre evitando así referirse a la situación actual como crisis. Mientras algunos se esfuerzan en afirmar que no importa como se llame, lo importante es que se actúe, cierto es importante actuar; pero es igual de importante que no se intente maquillar la realidad haciendo un uso demagogo del lenguaje y alterando claramente el significado de las cosas. Eso es algo a lo que el zapaterismo recurre mucho, en su nueva sociedad liquida, relativa, laica y pro-abortista no importan lo que verdaderamente significan las cosas, solo importa lo que aparenten. Así, con estas artimañas, Zapatero pretende utilizar la crisis económica para matar dos pájaros de un tiro, primero plantea la polémica del aborto y la eutanasia para desviar la atención, mientras a la vez introduce estas cuestiones en su cambio de régimen, mientras la oposición aboga por el precio de las lentejas y las judías sin afrontar de frente las reformas del Gobierno por no parecer demasiado de derechas, demasiado carca. Además, el Presidente cuenta con un as infalible en la manga, si la cosa sigue empeorando, continuará con las políticas sociales, es decir seguirá tramando una serie de redes clientelares a golpe de jugosas subvenciones a los sectores de la población más vulnerables. Y así las cosas, aguantando la presión que ejercen los pocos sectores que protesten, los cuales serán tachados de retrógrados, protestas que por cierto servirán de argumento para la persecución de la religión so pretexto del laicismo (no lo veis se oponen a la ampliación de derechos) Zapatero lograra sortear la crisis y además se encontrara entronizado casi de manera vitalicia en el poder, él mismo ha admitido que vamos más halla de la alternancia. Solo la respuesta clara de la ciudadanía liberada de la corrección política de progresismo podrá responder de manera clara ante este nuevo envite del socialismo totalitario. Solo nos quede resistir. Alejandro Muñoz González |
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