Editado por Eduardo de Lácara
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Alejandro Muñoz González



Adivina quién viene esta noche

Es una verdadera lastima que durante todo este tiempo en que nos hemos visto inmersos en la vorágine de las elecciones americanas y en la consiguiente victoria del candidato demócrata, Barack Obama, acompañado por el delirio de la izquierda y la progresía española y europea, que como si hubiera sufrido un conversión paulina se ha convertido en el apóstol de los gentiles en Estados Unidos, digo, que es una lástima que durante todo esta tiempo no se haya llamado la atención sobre un hecho que me parece especialmente curioso, Obama es de Hawai. En este momento todo aquel que se considere un aficionado al cine con cierto conocimiento del séptimo arte sabrá a donde quiero llegar, y es que Obama no es el primer negro que llega de ese paradisíaco archipiélago. En 1967 se estrenaba Guess who’s coming to dinner  más conocida en nuestro país por Adivina quién viene esta noche. En esta inolvidable película una guapa joven regresa a casa después de diez días de vacaciones en, adivinen donde, Hawai, y regresa acompañada por el hombre al que ama, John Prentice, un reputado médico que, carcajéense, es negro. El matrimonio formado por Matt y Christina Drayton, interpretados por Katharine Hepburn y Spencer Tracy, se enfrenta a una verdadera prueba para sus creencias liberales, aunque no tenga prejuicios raciales el padre cree que el matrimonio fracasará debido a la presión social.

Recordaba todo esto mientras veía como la vieja Europa se vanagloriaba y lanzaba vítores porque por fin Estados Unidos a dado muestra de la superación del racismo que siempre ha imperado en la tierra del tío Sam. La secuencia va desde la esclavitud y la Guerra de Secesión pasando por Luther King hasta la llegada de Obama a la presidencia del país. De la esclavitud a la presidencia titulaban los medios de comunicación con los ojos rasgados en lágrimas por la emoción, si Obama no hubiera ganado las elecciones las críticas, por descontado, hubieran sido demoledoras. Esto era un duelo a vida o muerto, no porque en EEUU quien pierde se va (tome nota señor Rajoy) sino porque si la victoria hubiera sido para los republicanos la Europa bienintencionada y parte de todo el orbe habría dado la espalda definitivamente a la cruel e imperialista EEUU. No quiero decir que en las relaciones internacionales se hubiera hecho el vacío a Washington, eso es imposible, lo que si hubiera ocurrido es que definitivamente la sociedad norteamericana hubiera sido considerada por la mayoría de los europeos como la dogmática, reaccionaria y violenta masa que se nos ha mostrado durante la era Bush tan incansablemente. Realmente Europa es como el matrimonio Drayton, observa complacida los avances sociales de su tiempo respondiendo a sus abiertas mentes y reprende a aquellos a los que se les intuye un mínimo sesgo atraso pero; ay el día que su preciosa hija aparece con un novio negro. Puede explicarme alguien que hace Europa clamando por el fin del racismo norteamericano si en sociedades como la francesa, alemana o inglesa tienen un problema racial mucho mayor. ¿Por qué no hay un primer ministro hindú o un canciller musulmán?, ¿por qué no hay en España un presidente gitano? Comparativamente el número y las generaciones de estas minorías en nuestra amada Europa son similares al número de negros en EEUU. La hipocresía en que vivimos inmersos nos sumerge en la mentira. 

De todas formas quien viene esta noche es Zapatero, gracias al amor incondicional que le profesa Sarkozy. No se si es mejor no estar a estar representados por Zapatero, en fin, en este viaje quizás pueda conocer a su admirado oscuro objeto de deseo y decirle lo contento que esta el matrimonio Drayton con él. Mientras, Rusia sigue moviendo sus piezas en medio de la pasividad internacional al más propio estilo Chamberlain, aquel primer ministro de entreguerras que dijo “esa pelea en un país lejano entre gentes sobre las que no sabemos nada” refiriéndose a Checoslovaquia. Porque Obama podrá ganar las elecciones; pero quien de verdad esta acertando en todos sus pronósticos es Robert Kagan, asesor de McCain, que ya advertía sobre el conflicto de Georgia. Espero que Obama sea capaz de articular la unión occidental donde se incluyan a democracias emergentes como India o Brasil que comparten los valores liberales. Lo espero por el bien de todos, aunque si seguimos con la imagen de Guess who’s coming to dinner, los padres del novio quedan tan sorprendidos y consternados como los Drayton al conocer a la novia de su hijo. 


Concilio cadavérico

Los juristas siempre han discutido en lo que se refiere a la vida y a la muerte, con el objetivo, más o menos claro de establecer cuando una persona es o deja de ser un sujeto de derecho. En lo que se refiere a la vida todos tenemos muy presente las disputas que se plantean alrededor de este asunto, sin ponerse aún de acuerdo juristas, biólogos, teólogos… cuándo estamos ante una persona, en el momento de la fecundación, la implantación o anidación o la aparición del surco neural, en el momento del alumbramiento o de la primera respiración, incluso desde un barco azotado por la arbolada mar se podría apurar más aduciendo que mientras el ser sea dependiente de la madre no puede ser considerado persona (no es exagerado pensar que piensan esto atendiendo algunos planteamientos pro-abortistas). Pero con el hecho de la muerte parece que todo esta más claro, si estamos frente a muerte cerebral u otro conjunto de elementos nos encontramos ante un cadáver, que ya no es persona jurídica, se trata de un objeto sujeto a una regulación especifica donde se exige tratarlo con respeto. Claro que esto es así hasta que Garzón no diga lo contrario y ordene a los muertos levantarse de sus tumbas para que acudan ante su justicia divina, divina porque como Dios todo lo contempla en presente.

Aunque le fastidie lo tengo que decir, Garzón no es ni mucho menos el primero en pensar que hay delitos que no prescriben y que si es necesario se debe descender a los mismísimos infiernos a buscar al delincuente que a querido burlar su condena con la muerte. En el 896 subía a la cátedra de San Pedro Esteban VI, con el apoyo del emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Lamberto de Spoleto, quien tras ser expulsado de Roma por Arnulfo pudo retomar la ciudad tras la marcha de este debido a su estado de salud y a los problemas internos que surgían en su propio reino. Esteban procedía de la diócesis de Anagni donde ocupaba la dignidad de obispo gracias al ordenamiento del Papa Formoso, al principio respeto la conducta de su antecesor al reconocer en una bula la coronación de Arnulfo de Alemania; sin embargo preso del partido de los Spoleto que lo había alzado al poder y de las artimañas de la furiosa Ageltruda, le llevaron a reconocer como único emperador al hijo de ésta, Lamberto de Spoleto, al mismo tiempo que iniciaba el juicio contra la memoria (toma ya, ZP) de Formoso, aunque éste le había consagrado obispo. Se procedió a celebrar lo que sería para la historia el Sínodo del terror o el Concilio cadavérico, bajo la presidencia de Esteban VI en la Basílica Constantiniana se procedió a revestir el cadáver de Formoso de los ornamentos papales y se le sentó en un trono para que escuchara las acusaciones. Encontrado culpable se declaró inválida su elección como papa y se anularon todos los actos y ordenaciones de su papado, a continuación se le despojaron de las vestiduras y se le arrancaron los tres dedos de la mano derecha con los que se imparte la bendición. Jean Paul Laurens lo retrato de manera sublime en un lienzo que les recomiendo.

¿No es Garzón ese Estaban VI, que conducido por la ansias de poder y guiado por los Spoleto y las ageltrudas más socialistas, ha reclamado el acta de defunción de Franco? ¿Qué hará nuestro juez estrella cuando descubra la muerte del dictador, lo desenterrara, lo vestirá con el uniforme y lo colocara en una sala de la Audiencia Nacional? Al fin y al cabo puestos a desenterrar muertos que se levanten todos de sus tumbas y que se abran las puertas de infierno, y desde su trono, que el juez Garzón, juez de jueces, coloque a sus corderos a la derecha y al resto los expulse a la tinieblas donde sea el rechinar de dientes. Efectivamente hacer justicia consiste en inculpar a un bando lo mismo que se exculpa al otro, porque lo peor de esto es considerar los crímenes contra la Humanidad que cometieron los sublevados al levantarse contra un gobierno, mientras que claro, sucesos como los de Paracuellos no suponen ningún crimen contra la Humanidad porque no se dirigían contra ningún gobierno. Con un planteamiento así los nazis juzgados en Nuremberg habrían sido absueltos.

Todo esto solo puede acabar en desgracia, porque no debo ocultar más que el pueblo romano al conocer los hechos prendió a Estaban VI al cual se estrangulo el 14 de agosto de 897. Mientras el cuerpo de Formoso fue ocultado hasta los tiempos de Teodoro II cuando fue restituido a la Basílica de San Pedro. El Papa Juan IX convoca dos concilios uno en Ravena y otro en Roma en los cuales se promulga que toda prueba futura sobre una persona muerta fuese prohibida. Sin embargo, el Papa Sergio III al acceder el trono en el 904 anula tanto los concilios convocados por Juan IX y Teodoro II e inició un segundo juicio contra el cadáver, hallándolo nuevamente culpable. Los restos de Formoso fueron arrojados al Tíber para que desapareciesen de la faz de la tierra pero se enredaron en las redes de un pescador, que lo extrajo de las aguas y lo escondió. Finalizado el pontificado de Sergio III, los restos fueron depositados en el Vaticano, donde yacen hasta el día de hoy.


Alberto Igualdad

A Alberto Ruiz Gallardón le pasa un poco como a aquel aristócrata simpatizante y promotor, ferviente colaborador de la Revolución Francesa, Luís Felipe de Orleáns, Príncipe de la Sangre; ambos se creen los más listos en sus ámbitos, el primero de su partido y el otro de su clase social. Los dos personajes tienen el aspecto de revolucionario venido desde el sistema, los dos se las dan de audaces, idealistas y ambiciosos; escondiendo, no sé muy bien, si un resentimiento hacia el lugar de procedencia o más bien una hipócrita adaptación camaleónica para mantenerse en el poder haciendo un juego de cambio de chaqueta sin que nadie se de cuenta. Luís Felipe de Orleáns jugó un papel fundamental en los primeros momentos de la Revolución, fue precisamente él quien encabezo el abandono de una parte del estamento de la nobleza de las Cortes de Luís XVI, su primo, para formar junto con el tercer estado la Asamblea Nacional. A medida que la Revolución se iba radicalizando y comenzaban a rodar las primeras cabezas, el duque de Orleáns caminaba a la par, colocándose al lado de las iniciativas más extremas, al punto de jurar asesinar a todo aquel que se opusiera a la libertad del pueblo de Francia. Cuando llego el momento de decidir en que lugar sentarse de la Convención él no lo dudo, y fiel a su huida hacia delante se colocó a la izquierda. En 1792 tuvo que abominar de sus propios apellidos y títulos pasando a tomar el nombre de Felipe Igualdad; sin embargo el último acto al que le llevaron el verse definitivamente rodeado de los demonios que el mismo había desatado fue cuando se vio obligado a votar a favor de la ejecución de su primo el Rey, contradiciendo a las promesas que les había formulado a su amante y a varios amigos. Fue el último acto de despojo de su propio ser, el antaño Príncipe de la Sangre, ahora Igualdad se había convertido en una victima moral del propio régimen que él había ayudado a levantar y no tardaría, solo diez meses sobrevivió a su primo, en convertirse en una victima efectiva de la Revolución, que subió al cadalso perfectamente engalanado y con esa actitud altiva, aristocrática, muy característica de los traidores a la Revolución que eran guillotinados y que serían guillotinados en la rotación de aquella avalancha que él mismo había ayudado a desatar. Gallardón debería estudiar la biografía de este personaje y se reconocería a si mismo siendo elevado por los Jacobinos o los Cordeleros como su candidato dentro de la oposición, o quizás se descubriría ocupando un siniestro lugar en un tribunal de salud pública que juzga a un periodista independiente, o se vería arrastrado por una tendencia de hacerse simpático a la izquierda, coincidiendo con el peor de los Jacobinos (Pepiño Blanco) en derivar la culpa de la crisis al liberalismo estadounidense. En definitiva, lo que realmente une a estos dos personajes es la necesidad, la desesperante necesidad que tienen ambos de sentirse valorados por sus contrincantes naturales. El Príncipe de la Sangre llega hasta el final para lograr desprenderse de su condición aristocrática y resultar simpático e introducirse en lo más hondo de los revolucionarios, para esto hace suyas las posturas más radicales. ¿No es precisamente esto lo que pretende el alcalde de Madrid cuando oficia una boda gay, o cuando afirma que es necesario olvidar la masacre del 11-M, o cuando se deja querer por un grupo mediático identificado con lo peor de la izquierda española, o cuando denuncia a Jiménez Losantos? Ahora esta la disyuntiva del candidato a las europeas, Mayor Oreja o nuestro Alberto Igualdad, Rajoy debe pensar que no sería descabellado que la penúltima ofrenda, antes que su propia persona, presentada ante el altar del progresismo o del centro-reformismo o de la derecha de Polanco, sea un Luís XVI muy gallego y con barba.


La máquina de Dios

De nuevo, Prometeo robándoles el fuego a los dioses o Adán y Eva tomando la fruta del árbol prohibido; el hombre desafiando a Dios o mejor creyéndose Dios. Es una característica de nuestra civilización el pretender alcanzar los poderes que se le han atribuido a la divinidad, esta tendencia tuvo su explosión más espectacular y despiadada durante el siglo XX. Como afirmó Freud, Dios había muerto, el hombre ocupaba ahora sú lugar en la tierra, destruyendo así las cadenas con que la divinidad le había cargado desde tiempos remotos, nacía el superhombre. Bajo estas premisas nació la idea de que una vez se había controlado la naturaleza, en la que se entendía que ni el mundo ni el universo guardaban ningún secreto para el ser humano, debía de lanzarse a la creación de una sociedad perfecta, una sociedad de superhombres, una sociedad de dioses. Acuden a mi mente estas ideas al reflexionar sobre la puesta en marcha, en la frontera franco-suiza y enterrada en un túnel bajo tierra, del Gran Colisionador de Hadrones, una máquina que reproducirá el Big Bang y con  la cual se pretende desentrañar los misterios del Universo. El Laboratorio Europeo de Física de Partículas ha precisado de 20 años para concebir el funcionamiento y construir la máquina que ya ha tenido su primer éxito consiguiendo hacer circular haces de protones. Es algo espectacular, la máquina de Dios la han bautizado para la Historia. Con este hallazgo el hombre da un paso más hacia la cumbre del Olimpo, estamos a punto de repetir la hazaña que dio lugar al mundo, de reproducir el momento en que se alumbro el principio de la vida, ahora nosotros también somos los grandes hacedores.

Ya desde hace algún tiempo el hombre es capaz de reproducir (que no producir) vida, el problema es que estas creaciones suelen ser bastante destructoras, vasta con echar la vista atrás y observar que de un tiempo a esta parte cada gran avance de la ciencia a acabado siendo aplicado a los fines más perversos y deleznables. Que no se me malinterprete ni se me tome por un conservador que aborrece el progreso humano (más aun cuando se me admite en un periódico como es este), lo único que estoy aplicando aquí es el escepticismo propio de Montaigne. ¿Cómo puede el ser humano ufanarse de desentrañar los secretos del Universo cuando es engañado tantas veces por sus sentidos? Parece que el Occidente del siglo XXI sigue obcecado en su orgullo entorpecido que le hace buscar desesperadamente el control de todo lo que le rodea, tal y como afirma Giddens. Así que aquí tenemos una solución más para intentar salir de este mar de dudas en que nos hayamos sumergidos, gracias al Gran Colisionador de Hadrones podremos aferrarnos más ardientemente a esta nueva religión que es la ciencia y que nos revela sus misterios con la simple aplicación de la más congelada de las lógicas, ya que para la inmensa mayoría de las personas (aunque no nos demos cuenta) creerse lo que averigüen los científicos del CERN sobre el origen del Universo se va a diferenciar muy poco del ejercicio a realizar para creer en el dogma de la Santísima Trinidad.

Podemos seguir vanagloriándonos en nosotros mismos y cantando alabanzas al género humano que una vez más se ha superado a si mismo; pero por más que nos contentemos esta noticia solo habrá sustituido a la del aborto en las portadas y cabeceras de los medios de comunicación; pero en realidad estos hallazgos no nos hacen mejores si seguimos permitiendo la muerte de inocentes. La reforma de la Ley del aborto (ampliación) de Zapatero tiene mucho que ver con todo esto, vuelve a tratarse del control; pero para qué queremos saber como fue el comienzo del Universo si se sigue aprobando la matanza de nonatos por puro egoísmo. El hombre esta entre Dios y la Nada.


Pacifistas de vacaciones o cruel indiferencia

Lo peor que le puede pasar a algo o a alguien es pasar desapercibido, que resulte indiferente es la condena más atroz a la que se puede someter, no estar ni acuerdo ni en desacuerdo, no resultar agradable ni desagradable, no sentir ni pena ni alegría, en fin no sentir nada por ese algo o ese alguien. Pues bien eso es precisamente lo que esta ocurriendo con la invasión rusa en Georgia, no sabemos si será por las Olimpiadas o por el verano o por cuestiones un poco más intrincadas (que diremos a continuación); pero lo cierto es que una acción militar tan cruel y tan desproporcionada se ha quedado sin respuestas comparadas con otros momentos similares. Por ejemplo, a raíz de la Guerra de Irak miles de personas salieron a las calles de todas las ciudades del mundo para pedir la Paz y exigir al maléfico imperialismo estadounidense que no se le ocurriera intervenir en Irak. Los autodenominados pacifistas se deshacían en gritos en contra de la invasión y eso que iba en contra de un dictador cruel y despiadado que tenía oprimido a su pueblo; pero eso no contaba, si los que estaban de por medio eran yanquis nada bueno podía haber -concluían los pacifistas y agregados siguiendo los mandamientos de la guía del occidental bienpensante-. Ya dice la sabiduría popular que el tiempo pone a todos en su sitio y tiene razón. Tiempo después, nos encontramos con el conflicto que se esta desarrollando en Osetia del Sur con los siguientes ingredientes en el caldo: intervención militar rusa al más puro estilo de Atila en un territorio con ansias secesionistas; pero que pertenece legal y legítimamente a Georgia. ¿Qué es esto?, simple y llanamente la consecuencia directa de consentir el capricho de la autodeterminación de Kosovo y de estar alentando a los nacionalismos cuando interesa estratégicamente. Pero volviendo a los pacifista… ubi sunt?, donde están esos paladines de la Paz, pues muy quietecitos de vacaciones. Por qué, porque o una de dos, o tienen viejas identificaciones con reminiscencias a sabor de Guerra Fría, o al ser esto una cuestión de autodeterminación de los pueblos…, claro, para eso esta todo justificado, hasta lo muerte de inocentes que solo se merecen nuestra indiferencia. Que crueles esos que claman por la Paz, la paz de los cementerios, la paz cuando a ellos les conviene, si no solo hay indeferencia, cruel indiferencia.

   
Recordatorio olímpico

China asombra al mundo entero, toda la redondez de la tierra se recrea y vuelve su mirada hacia Pekín para seguir los Juegos Olímpicos organizados por el gigante asiático. La actividad cotidiana de la humanidad se suspende cada cuatro años para seguir el mayor encuentro deportivo del planeta. Jefes de estado y de gobierno, autoridades, reyes y reina, príncipes y princesas, duques y duquesas, bellacos y bellacas (como le gusta a Bibiana) se concentran y se rinden ante los atletas deportistas o los deportistas atletas para admirarlos como a dioses. Eso es más o menos la pompa y circunstancia de unas Olimpiadas; pero esta edición es diferente porque se hace en China. Unos de los poquísimos países comunistas que quedan, con un comunismo capitalizado, donde no existe ni la libertad de expresión, ni las elecciones libres, ni la libertad de prensa… un país totalitario. Todo esto a mí me sugiere unas cuantas reflexiones:

Primero, las Olimpiadas quedaron bastante envilecidas cuando tuvieron que pasar por el nazismo como para tener que repetir esta experiencia. Llevar un encuentro deportivo de esta envergadura a un estado como es China pone en evidencia la ramplonería del Comité Olímpico. China ya no tiene ese color esplendoroso y luminoso, de lejano país de vivos colores que se coloca en la puerta del Sol para Occidente, China tiene un color anaranjado y plomizo, color de fábrica industrial decimonónica, color triste del maoísmo más atroz.

Segundo, Bush, al menos, ha tenido la decencia de no callarse y denunciar la verdadera situación que se vive en China, oprimida por un Gobierno que no tiene problema en ejecutar a todo el que se le opone y que conduce la vida de sus ciudadanos hasta los extremos más nauseabundos. Nosotros nos hemos tenido que conformar con la ridiculez y la simpleza, con todo el respeto y la lealtad, de S.A.R el Príncipe diciendo aquello del a por ellos. Si hay algo en lo que se equivoca Zapatero es en la política exterior.

Y por último, ya en nuestro suelo patrio, no se si será que yo soy hasta el extremo mal pensado o es que las repeticiones de las victorias de nuestras glorias deportivas en la televisión pública no son gratuitas. Desde la famosa Eurocopa hemos tenido a Nadal y a Sastre hasta llegar a las olimpiadas, visita a la Moncloa de por medio y foto con un sonriente Zapatero, que parecía arengar a un ejercito cuando animaba a los deportistas a ganar medallas en honor a la patria (el deporte es el sustituto de la guerra sic). Con las victorias deportivas nos olvidamos de la crisis, económica y de identidad nacional, las cubrimos con la bandera nacional y los medios de comunicación cantan sus alabanzas. Yo ruego a los ciudadanos españoles que pongan esas mismas banderas sobre su cabeza a la hora de mirar a este Gobierno, cuando observen el referéndum de Iberretxe, cuando encuentren el uso del español en Cataluña, cuando… en fin cuando tenga la enorme generosidad de acordarse de que son españoles.


El referéndum exculpatorio

Si algo ha definido a los regímenes totalitarios a lo largo de la historia ha sido su pretensión de regular y transformar todos los ámbitos sociales, desde la cultura hasta la vida privada de las personas. Esta experiencia, allí donde se ha dado (los regímenes fascistas y comunistas), ha sido demoledora, dejando graves secuelas en las sociedades que han tenido que hacer un esfuerzo hercúleo para regenerar sus vidas. El efecto principal que tenía este control férreo y omnipresente era anular la iniciativa individual en todos sus aspectos creando autómatas que únicamente se identificaban con una masa borreguil y controlable. Sobra explicar la implicación que, en gran medida, el nacionalismos ha tenido en estas experiencias, ya que este tiende, en su representación más radical y temible, a anular al individuo y sus derechos consagrándolo a un ente superior que es la nación y que sustituye sus derechos por los derechos colectivos. Salvando las distancias, algo similar esta ocurriendo en nuestro país con los nacionalismos vasco y catalán, donde la violación e intromisión en la vida privada de los ciudadanos es patente; aunque algunos sigan negando la realidad. En Cataluña la política lingüística impuesta por la Generalitat esta obligando a los comercios a rotular sus carteles en catalán y obligando a los padres a escolarizar a sus hijos exclusivamente en una lengua que en muchos casos no es la suya. Es claro que en Cataluña el proceso de construcción nacional pasa por la imposición de esta lengua violando la libertad de las personas a hablar en su intimidad (aquí se incluyen los comercios) en la lengua que a ellos les parezca conveniente. Un ejemplo claro de la intromisión del nacionalismo en ámbitos que no le corresponde es el fútbol, ahí tenemos al presidente del Fútbol Club Barcelona vociferando visca Calunya iura cuando menos te lo esperas, olvidando que el Club que él preside cuenta con socios y seguidores en toda España. Pero a la cuestión más grave a la que ha llegado el nacionalismo ha sido el referéndum convocado por Ibarretxe para conseguir la autodeterminación del País Vasco desafiando al Estado español y a sus ciudadanos. Con esta estrategia Ibarretxe pretende incluir a todos los vascos en este delito histórico que sería la ceseción, obligándolos a meterse en un proyecto que no conduce a ninguna parte y del cual Ibarretxe quiere hacer culpables ante el mundo a los vascos. Si el último euskobarometro no falla el pueblo vasco podría buscar refugiarse en el PSE, este debería estar a la altura y pactar con el PP asegurando un Gobierno que librara al País Vasco del nacionalismo suicida. Esto sería lo deseable; pero los socialistas hace tiempo que viven presos de los nacionalistas o quizás es que ellos mismo se han convertido en un extraño hibrido nacionalsocialista. Sea como fuere, lo cierto es que esta ola nacionalista no solo se da en nuestro país sino en toda Europa y es necesario tomar conciencia ya que la dialéctica se plantea de nuevo entre derechos colectivos versus derechos individuales. De nuevo, solo nos queda resistir.


Contra la crisis: aborto, eutanasia y laicidad


Había que despedir el curso con algo fuerte, algo que suscitara en los soporíferos días estivales las polémicas, las diatribas, las discusiones, las manifestaciones, las tertulias y demás experiencias dialógicas y dialécticas en las que la gente se acalora e intenta defender su postura ante el fulano de turno con el que, no teniendo nada mejor que hacer, a decidido hablar de las lindezas y veleidades del inquilino de la Moncloa. Pues manos a la obra, pensaron en el partido socialista, no vayan a pensarse que por haber ganado las elecciones nos vamos a tumbar a la bartola, así que se convoca un congreso con la única intención de, por un lado dejar tranquilos a la progresía española para que puedan pasar un verano placentero, sin temer ya que la crisis económica les aguara la fiesta y marchitara el impulso revolucionario de un hombre tan voluble e impredecible como la subida y bajada de sus cejas. Al resto nos deja consternados y preocupados, aunque lo cierto es que esto se venía venir, era cuestión de tiempo que el Presidente y sus acólitos pusieran de nuevo en marcha la maquina de ampliación o creación de derechos que ya permitió en su día la invención del matrimonio homosexual. Sin embargo, por mucho que se empeñe Zapatero y su corte de beatos y provincianos progres, los derechos ni se inventan, ni se sacan de un cajón mágico donde se encuentran sepultados esperando la mano del héroe que los rescate para darlos al pueblo, no, los derechos son algo que las personas poseen por el hecho de serlo, los derechos son algo innato a la condición humana, como por ejemplo el derecho a la vida. Es curioso que una reforma legal para permitir el aborto, o mejor para imponerlo, se presente como una ampliación de los derechos de la mujer, sin que nadie se plantee cuales son los derechos del ser humano nonato. Lo mismo podríamos decir de la eutanasia, muy bien maquillada tras el eufemismo de testamento vital en un ejercicio muy común de perversión del leguaje para embaucar y narcotizar a la sociedad. A nadie extraña el esfuerzo del Presidente por no denominar a las cosas por su nombre evitando así referirse a la situación actual como crisis. Mientras algunos se esfuerzan en afirmar que no importa como se llame, lo importante es que se actúe, cierto es importante actuar; pero es igual de importante que no se intente maquillar la realidad haciendo un uso demagogo del lenguaje y alterando claramente el significado de las cosas. Eso es algo a lo que el zapaterismo recurre mucho, en su nueva sociedad liquida, relativa, laica y pro-abortista no importan lo que verdaderamente significan las cosas, solo importa lo que aparenten. Así, con estas artimañas, Zapatero pretende utilizar la crisis económica para matar dos pájaros de un tiro, primero plantea la polémica del aborto y la eutanasia para desviar la atención, mientras a la vez introduce estas cuestiones en su cambio de régimen, mientras la oposición aboga por el precio de las lentejas y las judías sin afrontar de frente las reformas del Gobierno por no parecer demasiado de derechas, demasiado carca. Además, el Presidente cuenta con un as infalible en la manga, si la cosa sigue empeorando, continuará con las políticas sociales, es decir seguirá tramando una serie de redes clientelares a golpe de jugosas subvenciones a los sectores de la población más vulnerables. Y así las cosas, aguantando la presión que ejercen los pocos sectores que protesten, los cuales serán tachados de retrógrados, protestas que por cierto servirán de argumento para la persecución de la religión so pretexto del laicismo (no lo veis se oponen a la ampliación de derechos) Zapatero lograra sortear la crisis y además se encontrara entronizado casi de manera vitalicia en el poder, él mismo ha admitido que vamos más halla de la alternancia. Solo la respuesta clara de la ciudadanía liberada de la corrección política de progresismo podrá responder de manera clara ante este nuevo envite del socialismo totalitario. Solo nos quede resistir.
     

Alejandro Muñoz González
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